En el punto más alto del cielo, donde todo se alinea y el tiempo parece suspenderse, nace Zenith.
Su composición de luces flotantes evoca una constelación contemporánea: pequeños astros suspendidos en equilibrio, dialogando entre sí en una coreografía silenciosa.
Cada haz de luz desciende suavemente, dibujando sombras etéreas que transforman el espacio en un paisaje calmo, casi celestial.
Es una pieza pensada para quienes buscan habitar los espacios con intención, rodearse de belleza sutil y convertir lo cotidiano en algo un poco más mágico.